sábado, 10 de diciembre de 2011

TE DIGO MÁS...


Una linda discusión se generó en este post sobre la situación de Europa. Y no resistí la tentación de publicar este excelente comentario de José en contestación a otro comentarista aparentemente español:

"Nosotros éramos un país brillante, pero no con la generación del 80, como les repite siempre Vargas Llosa a través de El Pais. Con la generación del 80 y el modelo agroexportador fuimos una semicolonia, sin ninguna planificación a futuro, con una oligarquía terrateniente que, aprovechando "los altos precios de los granos", se dedicó a embellecer una ciudad-puerto y a imaginarse que vivía en París.

Pero nosotros fuimos grandes cuando justamente nos dimos cuenta de que por ese camino no iba más (porque éramos absolutamente dependientes de las fluctuaciones del mercado internacional), y grandes estadistas como Perón, y otros que vinieron antes como Yrigoyen, Mosconi, Savio, Farrell, Figuerola, Miranda, Baldrich, Pistarini y J.I. San Martín, y pensadores como Scalabrini Ortiz o Alejandro Bunge, sentaron las bases de nuestro desarrollo industrial y de nuestra soberanía económica. Esos auténticos próceres sí que pensaron seriamente en el futuro de nuestro país, y no exagero en nada si digo que no planificaban en años, sino en décadas. En pocos años pasamos de ser un país bananero (o "granero", como se jactaba la oligarquía muy orgullosa de que fuéramos "El granero del mundo"), a ser un país industrial y soberano.

Y todo eso siempre lo sabotearon de afuera (los que no querían que nuestro país despegara), y de adentro (los que se beneficiaban de nuestra situación semicolonial). Estos siempre descalificaron y sabotearon todo lo trabajosamente conseguido, tildándolo de fascismo, populismo, estatismo agobiante, dirigismo, aislamiento del mundo, etc, y al final, lograron instalar en la mente de los argentinos la idea de que lo mejor era destruir todo eso, y así entraríamos en el "primer mundo". Lo hizo primero Martínez de Hoz: "terminar con décadas de intervencionismo estatizante y agobiante", "achicar el estado es agrandar la nación", y más tarde lo continuó Menem. Sus profetas fueron ilustres liberales como Mariano Grondona y Bernardo Neustadt. ¿Y qué conseguimos? Destruir todo lo que se había conquistado en décadas anteriores. Y después veíamos a los europeos pedantes mirándonos con desprecio, como si fuéramos unos macacos corruptos e ignorantes para quienes el fracaso es lo natural y lo merecido. Justamente quienes nos habían incitado a abandonar toda planificación, a dejar todo "librado a las fuerzas del mercado". Por eso me asquean soberanamente los pedantes y traicioneros que, primero nos venden las recetas ultraliberales y la "division internacional del trabajo", y después, cuando llegan las consecuencias, se burlan de nosotros y se jactan de tener verdadera "cultura", "civilizacion", "planificación", "vision de futuro", etc.

Y creeme que ahora, contrario a lo que vos crees, se está volviendo en Argentina a retomar la senda de la planificación estratégica y de la reindustrialización del país, porque somos concientes (no de ahora, sino desde principios del siglo XX, por más que nos hayan saboteado permanentemente en nuestro intento), de que no se puede vivir exclusivamente como un país exportador de materia bruta para los mercados europeos.

Digo esto para que tengas bien claro que Argentina no es un agujero negro en donde nunca hubo una planificación estratégica de nada, y que España no es un país civilizado en donde no hacen más que pensar en el futuro con la mayor sagacidad. Esa es sólo la explicación pedante y el consuelo fácil que siempre encuentran los europeos para deslindarse de los problemas. Pero creeme que lo que le está pasando a Europa es lo mismo que le pasó a la Argentina, y que los resultados van a ser exactamente los mismos"

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